

Para muchos artistas el resultado final de su obra no tiene mayor importancia. Lo que realemnte cobra valor es el proceso creativo.
Como mejores ejemplos tenemos a Jackson Pollock o Yves Klein.
La técnica del primero es quizás más conocida. Pollock se emborrachaba y drogaba, cogia sus tubos de pintura y los esparcía por un gran lienzo que previamente había tumbado en el suelo. Luego iba el turno de los grandes botes agujereados que sujetaba en sus manos y con los qeu bailaba en el máximo apogeo de su estado de embriaguez y drogadicción. por último tomaba sus pinceles manchados con gran cantidad de pintura y los sacudía sobre el lienzo. Para terminar levantaba el lienzo y dejaba que la pintura escurriese libremente. Es el sumum de la expresión de un artista, del reflejo de lo que siente, a la hora de pintar. Quería que su obra impactase. Era algo nunca antes hecho. Como ya hemos hablado en otras entradas del blog, su obra impactó, y tanto impactó que no paró de reproducirse, acudían en colas a exposiciones para verlas, se escribían artículos y artículos en revistas,... hasta que al final dejó de impactar. La gente se acostumbra a lo que ve, y la intención de su obra se onvertió en su máximo enemigo. Pollock terminó suicidándose ante tal catástrofe a su parecer.
Yves Klein era algo más espectacular, de hecho, eso es lo que hacía, ESPECTÁCULO. Klein es sobretoo famoso por su "azul klein". Ese azul eléctrico y llamativo tan peculiar. Bien, pues su proceso creativo consistía en vestirse totalmente de este color, llevar uno o varios múscios también totalmente vestidos de azul y que tocaran en la sala de un museo, o de su estudio donde había un lienzo en la pared. Mientras cantidad de espectadores presenciaban la escena, tomaba a mujeres desnuda y las pintaba POR COMPLETO de su "azul Klein". Ellas danzaban con la música y en un punto del baile se enfrentaban al lienzo en blanco, dejando la marca de sus cuerpos, de la música, del ritmo y del ambiente, plasmado en la tela.
Esto lleva, como la mayor parte del arte del momento, a la constante duda de los espectadores de una obra. ¿Es arte? ¿Se merecen ese reconocimiento? En el caso de Pollock ¿Puede considerarse un genio original o un drogadicto? De esto ya hablamos una vez, pero ¿Y Klein? ¿Es él el artista o lo son estas chicas danzarinas? ¿O quizás lo sean los músicos? ¿Nos toman el pelo?
















.jpg)