

Una ciudad bonita, una ciudad con encanto, una ciudad medieval o una ciudad moderna.
Cuando viajamos a una nueva ciudad nos dirigimos a su centro histórico. Ciudades tan medievales como Toledo, tan clásicas como Atenas o tan renacentistas como Florencia. Pero no sólo la arquitectura o los monumentos antiguos atraen. La modernidad también es llamativa, como es el caso de Nueva York o la zona de La Defense en París.
Otro caso de modernidad, de arquitectura actual, es Rotterdam. Una ciudad totalmente destruída en la II Guerra Mundial por ambos bandos, que se levanta hace escasos 60 años. Dicen de ella que es una ciudad fea, una ciudad industrial, pero ¿por qué no puede ser una ciudad moderna una ciudad bonita? Echamos de menos la típica plaza del centro, con la iglesia presidiéndola donde se reunía el pueblo. Puede que esto nos haga sentirnos más acogidos, más cálidos que una serie de rascacielos de cristal que nos hacen sentir pequeños. ¿Qué es lo que nos hace sentirnos distantes de esa arquitectura que sin embargo es la de nuestro propio tiempo? ¿Necesitamos quizás una arquitectura a nuestro tamaño? ¿Son los materiales, más fríos el cristal que la piedra? En nuestra ciudad llama la atención la construcción de una nueva biblioteca moderna, o una estación de tren de unas formas organicas llamativas, pero no nos gusta rodearnos únicamente de hierro y vidrio.¿qué es lo que hace que una ciudad sea bonita, sea acogedora? En definitiva, ¿qué hace que como visitante puedas sentirte como si estuvieras en TU ciudad?
Fuera de esto, me gustaría destacar, la belleza de algunas imágenes de esta ciudad como el puente Erasmus, lo llamativo de las Casas-cubo, la importancia que se le da al arte contemporáneo, las galerías, el arte en la calle, en los muros de los edificios, en las frases de grandes artistas en cada rincón,...
A Manu, por ser un excelente guía por esta gran ciudad.



















