lunes, 17 de octubre de 2011

La ciudad como espacio social (Sala 1). La Exposición Expandida


La ciudad es un espacio social, un lugar donde relacionarnos, donde vivir en el sentido más amplio de la palabra. Un lugar que habitar, donde conocer, sentir y crecer. La ciudad como núcleo de nuestra sociedad, centro de la vida de las personas que la componemos. Nuestra vida, nuestra forma de ser, se influencia de esa ciudad, de su gente, de su ambiente. Es la composición física de estos espacios sociales ya sea hacia el exterior como las propias calles, plazas, parques y lugares de recreo y encuentro, rincones donde numerosas historias anónimas suceden a cada momento, como hacia el interior en las casas que esconden la vida privada de cada uno de nosotros frente a la frenética vida en la calle, una vida privada en la que creamos nuestra pequeña sociedad, nuestra pequeña y propia ciudad.

Esta importancia social no ha pasado desapercibida para los artistas, que bien fijándose en el bullicio de la vida o bien en la ausencia de él, destacan sus rincones, su gente, haciéndoles protagonistas de sus obras.



Desde obras pictóricas de Juan de la Corte, con la Plaza Mayor madrileña, Goya en La Pradera de San Isidro o La Ermita del Santo, y un gran número de artista que ya siglos atrás representaban la sociedad en la ciudad, los artistas no han parado de concentrarse en la vida que les rodea y su espacio.

Actualmente hay muchos representantes del arte contemporáneo que siguen viendo la importancia de este medio.


Sheila Pazos, artista suiza afincada en Galicia, empezó su obra con un sentido que ha ido evolucionando. En un principio la ciudad dominaba a las persona, las fundía como parte de ellas. Su gente, su sociedad, se mimetizaba con el asfalto, las señales de tráfico, se camuflaban como parte de ella. Pero paulatinamente esas personas se fueron haciendo fuertes, dominando la ciudad y haciendo que la sociedad sea quien la habite y no al contrario. Una sociedad fuerte que hace una ciudad a su medida, para sus necesidades y su disfrute, un lugar que habitar haciendo de sus habitantes figuras gigantes que rinden la ciudad a sus pies.

Las personas somos sociales, necesitamos relacionarnos abiertamente, pero también muchas veces, desde un escondite dentro de la propia ciudad, un lugar desde el que creemos que nadie nos ve. La ventana de nuestro dormitorio, o un bar desde el que sentarnos y disfrutar de un café mientras vemos el bullicio, el vaivén de esa sociedad de la que formamos parte, y esto es lo que nos muestra la segoviana Gemma Pascual en su serie Servilletas de papel.

Esta idea de ciudad como centro social es lo mismo que llevó al CCCB a crear Post it City, ciudades ocasionales donde es la propia sociedad la que crea la ciudad con su presencia.

Isidro Blasco muestra esta ciudad exterior e interior de la que hablábamos. Esa que explota con la sociedad que la habita, una nueva manera de percibir el mundo que nos rodea, que estalla con nosotros dentro.

En ocasiones no es si quiera necesario que aparezcan esas personas para ser conscientes de la sociedad. Sus huellas en el camino son suficientes. Hemos podido ver en la reciente muestra de Antonio López en el Museo Thyssen-Bornemisza que el artista era capaz de mostrarnos una gran ciudad en la que desaparecían coches y personas, pero que daba sentido a esa vida, esa sociedad interior en cada una de nuestras casas, los bares, las esquinas que habitamos. Las persianas subidas, bajadas, ventanas abiertas, que nos hacen un guiño a esa vida interior. Algo semejante en Gregory Crewdson, aunque con mucha más sensación de abandono, muestra una ciudad vacía pero con esa huella de la sociedad que la habita en silencio.

¿La ciudad hace a la sociedad o es al revés?¿Qué es la ciudad?¿El lugar donde interacciona la sociedad?¿Cualquier enclave, por mínimo que sea, donde desarrollamos nuestra propia sociedad? Un todo en uno, una ciudad imposible sin su sociedad, una sociedad necesitada de su propia ciudad.

lunes, 10 de octubre de 2011

La Exposición Expandida: La Ciudad


La Exposición Expandida es un proyecto de comisariado colectivo 2.0 que nos permmite acceder a una exposición a través de unas salas en diferentes blogs de arte. El tema de esta primera exposición es La Ciudad, tratada desde diferentes puntos de vista como la Ciudad como espacio social, la Arquitectura, el Patrimonio, los Espacios Abandonados y el Arte Urbano de la mano de Nati Guil, Montaña Hurtado, Pilar DM, Semíramis González y Águeda B. Esteban (autora de este blog).

También la idea es que, como bien su nombre indica, la exposición siga expandiéndose y más comisarios puedan participar con su propio punto de vista en este proyecto. Las salas irán abriéndose escalonadamente a partir de la semana que viene.

Esperamos disfruten con el proyecto!

miércoles, 5 de octubre de 2011

Yves Saint Laurent en Mapfre, la moda se hace un hueco en los museos





Hace un año se inauguraba en el Museo Thyssen la exposición del fotógrafo peruano Mario Testino, "Todo o nada". A pesar de la amplia expectación, las celebrities, la prensa,... muchas fueron las críticas a una exposición en la que muchos veían moda sí, pero arte, no.

Hoy se inaugura en la Fundación Mapfre una exposición dedicada al diseñador francés Yves Saint Laurent. Esta vez diseñador en lugar de fotógrafo, pero trabajo en torno a la moda ¿será objeto de la misma crítica?

La moda sigue apretando para hacerse su hueco en los museos y es que además de estas dos exposiciones, no habrá que esperar demasiado para que podamos ver una exposición dedicada a las joyas y diseños de Cartier.

domingo, 18 de septiembre de 2011

Despedida a la exposición de Antonio López




A una semana del cierre de la exposición de Antonio López en el Museo Thyssen de Madrid se han agotado las entradas. Las largas colas que desde Junio se han creado en torno al museo, a pesar de la masiva venta online, han llegado a su fin. Si la han visto espero que la hayan disfrutado, si no han tenido la suerte de llegar a tiempo, aún tienen la oportunindad de verla en su itinerancia a Bilbao (aunque con un leve cambio en las lista de obra).

Se dice así adiós a una exposición que no sólo muestra las obras del pintor-escultor-dibujante Antonio López, sino en la que presenciamos su propia vida, su biografía como él mismo la definía. Nos muestra su casa, su familia, sus amigos, su vida, su día a día, su mujer Mari, sus hijas María y Carmen, sus nietos, su casa de Madrid, su ciudad natal -Tomelloso-, casa de sus amigos, huellas de artistas como Lucio Muñoz en su terraza, testimonios de Calvo Serraller, Julio López, Nieva,... y para más inri, obras en manos de grandes coleccionistas y museos, un todo en uno. Su hija María, co-comisaria de la muestra, nos regala en el catálogo un divertido paseo por lo que fue crecer en una casa de artista, en un ambiente artístico tan particular y divertido. Las anécdotas vuelan en torno a las obras, las sensaciones, los significados que cada una de ellas ha tenido para el artista y quienes le rodean y ahora, de todos nosotros. una exposición dividida y mezclada con tres grandes temas con tres grandes formas de representarla: La ciudad con la pintura, la figura en la escultura y el árbol frutal en el dibujo.

Personalmente me fascina ver la obra viva, la obra en proceso, en incluso esa obra en principio finalizada en la que puede leerse las divisiones que el artista hace para pintar, las anotaciones, las fechas, las horas, incluso una curiosa anotación en un boceto para escultura en el que el artista anota la dirección donde recoger los ojos que habían preparado para la escultura final. Una forma de ver cómo trabaja, de comprobar y sentir que esas obras han tenido un proceso creativo, que nacieron de un papel en blanco que fue cobrando vida.

Ver la obra de Antonio en vivo te hace comprender además lo erróneo de su clasificación como artista hiperrealistas. Muchos repiten la frase "parece de verdad", "mira qué detalles". Sin embargo, a excepción de obras de sus comienzos, nada más lejos de la realidad. La evolución de López le ha permitido crear esa sensación sin hacerlo de verdad. Cuando te acercas a grandes obras de la ciudad por ejemplo, observas que a pesar de lo que pudo parecer en un primer momento, los edificios no son más que manchas vibrantes, masa de colores sin definir, quizás las más próximas tengan algún detalle de una ventana con su toldo bajado, pero a la vez, la ventada de al lado no es más que un borrón y el edificio siguendo un manchurrón que parece cobrar vida.

Una ciudad vacía a simple vista, sin gente, sin coches, pero llena de vida en su interior. Cada ventana, cada esquina, se ve inhundada de alma, de vidas en su interior, de ese bar que a todos nos resulta familiar porque hace años nos reuníamos allí con los amigos, o porque un pariente vivía en aquél edificio de allá. Al igual que sus interiores. Aquellas habitaciones vacías pero llenas de huellas de aquel que la habita.

Estas semanas además hemos tenido y tenemos la oportunidad de asisatir a conferencias sobre su trabajo de las personas que mejor pueden hablar de él.

Tras 18 años de su última exposición en España en el Museo Reina Sofía, la acogida del público vuelve a sorprender (a pesar de lo que ya se intuía antes de empezar, publicidad, prensa, comentarios,... todo a lo grande), vuelve a batir cualquier récord anterior. Esperemos que no tengamos que volver a esperar otros 18 para volver a verle entre nosotros.

martes, 23 de agosto de 2011

Levitando...

Natsumi Hayashi



Sam Taylor Wood




Marina Abramovic

Kerry Skarbakka




Julia Fullerton-Batten




Isabel Tallos







Darzacq





Brooke Shaden





Chagall


Hodler


Goya


Ayer, Nuria G (@veoarte) compartía un enlace en twitter sobre una artista japonesa que presentaba a sus modelos levitando: Natsumi Hayashi. A partir de ahí se creó una conversación entre ella, Pilar (@eldadodelarte) y yo (@composicionn1) sobre los diferentes aristas que han llevado a cabo este lenguaje.

Fueron muchas las artistas que aparecieron en la lista. Julia Fullerton-Batten, Isabel Tallos, Sam Taylor, Brooke Shaden,... Cada una a su estilo y con una manera especial. Pilar por ejemplo, interpretaba la obra de Isabel Tallos algo más comercial o más publicitaria, mientras que veía en Fullerton-Batten o Brooke Shaden unas fotos más "artísticas". Yo no puedo evitar mi personal debilidad por Fullerton-Batten, pero me fue muy gratificante conocer a artistas nuevas. Brooke Shaden me pareció impactante y me volvía reencontrar con Sam Taylor, en la que nos ha parecido ver la pionera de esta moda/tendencia. Natsumi Hayashi parece envolver su fotografía en un mundo poblado, en la dinámica de la ciudad, el movimiento, el caos, la vida rápida,... mientras que las demás parecen detenidas en un espacio de soledad, de misticismo. Es también el caso de la serie sobre Santa Teresa que Marina Abramovic llevó a cabo en la cocina de la Laboral de Gijón. Hoy encuentro además a Kerry Skarbakka y a Denis Darzacq.

¿Qué quieren decir estas obras? ¿qué prentenden hacernos sentir? Cada una a su manera, a mi me parece un stop en el mundo de caos actual, una evasión de esa vida rápida que por un momento apartamos para dejarnos llevar por la ingravidez de los sueños. Muchas veces llevando a cabo una lucha con nosotros mismos como parece percibirse en algunas imágenes de Fullerton-Batten en las que las modelos parecen empujadas por una fuerza superior que procede de su propio interior. Skarbakk, sin embargo, puede ser el que se distancie un poco más de esta interpretación. En sus obras la gente vuela, pero no levita, suelen estar en medio de una caída sin remedio gracias a la gravedad, un resbalón, la escalera, la bici, la bañera,...

Igualmente, dándo vueltas sobre el tema de si fue realmente Sam Taylor las pionera de esta tendencia, me gusta echar la vista aún más atrás, fuera de este mundo de fotografía contemporánea. Y ahí es donde encuentras obras como "El vuelo de brujas" de Goya; las innumerables escenas de Chagall en las que él y su enamorada volaban gracias a sus sueños cumplidos junto con cabras tocando el violín por los cielos de París; o las mujeres danzantes de Hodler, que aunque con los pies aún en el suelo parecen próximas a pegar el salto y danzar por las nubes.

¿Será esta reflexión fuente de las que beben consciente o inconscientemente estos artistas? Quién sabe, pero me gustaría agradecer a Nuria y a Pilar estas entretenidas conversaciones online en las que siempre se aprende algo nuevo.