Hace poco terminé un libro: "Clara y la Penumbra" de José Carlos Somoza. Una novela genial de misterio miedo y arte. ¿Ficción?
Somoza crea un mundo en el que el arte ya no son lienzos, esculturas, ni tan si quiera actuaciones de los artistas, si no las propias personas. No los artistas, que ya muchos les consideran el propio arte, sino que los jóvenes, incluso niños, estudian para SER obras de arte. Se les imprima, se les expone, se les vende. Las obras de arte son felices, y a nosotros nos cuesta comprender. Sufren situaciones agobiantes, estresantes, se les pone al límite para conseguir de ellos una expresión por parte del "artista". Hay artistas y artesanos, obras y "adornos", arte legal e ilegal (lo que él llama "Art shock" y "Arte manchado"), conservador y vanguardista. Las personas no son más que simples lienzos. Se le llama ARTE HIPERDRAMÁTICO. Cada detalle está cuidado con un mimo infinito. Está claro que Somoza se informó sobre como trabajan los artistas.
El terror llega cuando al principio de la novela una obra, una chica de 14 años, es asesinada. ¿Asesinato o antentado contra el arte? ¿Se investigará la muerte de una niña o se intenta restaurar una obra que parece perdida? ¿Es una estrategia de las competidoras casas de subasta?. Junto a cada víctima aparece una grabación con diferentes sentencias sobre el arte, entre ellas algunas de las primeras frases: "El arte es destrucción, antes era sólo eso (...) El arte que sobrevive es el arte que ha muerto".
Somoza lo ambienta en Madrid, Alemania, Holanda, año 2006 ¿casualidad?. Hace aproximadamente un mes leía una noticia titulada "Sólo para mirones". Anunciaba que durante este verano en la National Gallery de Londres podría verse una obra de Mark Wallinger en el que una bella joven se daba un baño en las salas del museo mientras los visitante la miraban "a lo voyeur". Decían inspirarse en obras de Tiziano dedicadas a Diana. Así se llamaba la exposición "Metamorfosis: Tiziano 2012". ¡Anda! Bruno van Tysch, el autor de la obra de Somoza, ¡lo hace en homenaje a Rembrant!
No estamos tan lejos de aquello que creía escandoloso cada página que pasaba, no estamos tan lejos de convertir a las propias personas en objetos de arte. Pero... ¿y si acabamos igual que en esta novela?. No es únicamente esta obra, esta exposición, poco a poco, cada performance, Marina Abraemovic sentándose durante horas en el MoMA donde la gente pasa para mirarle a los ojos.
No voy a mentir, reconozco que pasé miedo con la novela, pero creo que empiezo a pasar más miedo ahora al ver, que no es sólo un libro, es la vida real.
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lunes, 3 de septiembre de 2012
miércoles, 29 de diciembre de 2010
Goethe adelantaba la pintura contemporánea
lunes, 6 de diciembre de 2010
Y tú ¿Cómo te enfrentas a un museo?

Ultimamente me vengo dando cuenta de una cosa. He aprendido (o desaprendido) a ver los museos de una forma diferente. Y con esto no me refiero a una forma intelectual y conceptos rimbombantes. Me he dado cuenta que tras ver tantos museos y tantas exposiciones (y lo que gracias a Dios aún me queda por ver) hago un recorrido diferente.
Entras al museo y te paras una por una en todas las obras, miras la cartela, examinas, sigues a la siguiente, y a la siguiente, y a la siguiente,... y cuando llevas 3 salas estás harto del museo, estás agotado, y sí, no te vas del Museo a la 4º sala, sabes que hay mucho por ver, y más aún cuando has pagado entrada. Pero desde hace algún tiempo veo los museos con el mismo planteamiento con el que la mayoría ve únicamente al Louvre o al British. Sabes que no puede acapararlo todo y seleccionas.
Ayer por ejemplo, en el SMAK (Museo de Arte Contemporáneo de Gante) fui consciente de ver las salas en menos tiempo que los demás, y no porque no me interesen precisamente. Ahora entro en la sala y hay cosas que llaman mi atención, cosas que siento la necesidad de ver, que me transmiten, ya sean por bien o por mal, acaparan mi vista. A esas obras sí, a esas que siento que merece la pena, me acerco, las miro, más o menos tiempo, lo que necesite. Quizás llamó mi atención y una vez que la miro, no me dice nada, pues me marcho y si es necesario cambio de sala. Otras me acerco y me hechizan, con esas sí, con esas pierdo el tiempo. Y lo que vi, vi y lo que no, será que para mi no merecía la pena.
Puede que eso es lo que hace a una pieza, una buena obra de arte.
jueves, 14 de octubre de 2010
¿Por qué no entendemos el arte conceptual?




Dejando a un lado nuestros gustos personales y opiniones diversas sobreloo que hoy es considerado como arte contemporáneo, ¿qué es lo que nos extraña de él?.
El punto altamente discutible de arte contemporáneo reside concretamente en el arte conceptual. No se discute si es arte o no un bonito cuadro figurativo con técnica "clásica". Se discute si es arte unn tiburón en formol, cautro líneas de colores de una obra abstracta, neumáticos dispersados por las salas de un museo, en definitiva, lo que podríamos considerar un arte conceptual. un arte en el que las formas y la estética no importan tanto como el mensaje que se pretende transmitir con ellas.
¿Pero no era eso lo que sucedía en la Antigüedad? ¿Por qué no se discute de la capacidad artítica de los maestros del gótico, de los creadores de kuroi? No tenían la ténica barroca, ni la renacentista, no se interesaban por marcar las personalidades, la verosimilitud, el realismo. Importaba el mensaje. Daba igual pintar un elefante aunque nunca se hubiera visto, aunque no pareciera un elefante, lo que improtaba es qué se quería decir con ese elefante. Podríamos también criticar la diferencia de proporciones. Ellos sabían perfectamente que un Rey, por el hecho de ser Rey, no medía 3 veces más que un aldeano, sin embargo así los representaban, porque el concepto de Rey era mucho mayor que el de aldeano.
Antes el mundo estaba regido por la religión y la jerarquía social y es lo que representaban en sus obras conceptuales. Hoy, estos artistas prefieren plasmar sentimientos, sensaciones, mucho más acordes, si lo pensamos bien, con un arte conceptual. ¿cómo representar la alegría - no un momento alegre- de una forma no conceptual?
Concepto.
lunes, 2 de agosto de 2010
¿Cuál debe ser la evolución del arte?



Hace unos días leía en el diario hoyesarte una noticia sobre la obra de Jeff Koons. Bajo ella algunos lectores comentaban la noticia y por consiguiente si su obra es arte o no lo es. En el propio artículo se hacía referencia a la necesidad de elegir entre elogiar al artista y pertenecer al mundo cool del arte o asumir que no se entiende ese tipo de obra y quedar como un fuera de época.
Ambas opiniones pueden ser debatidas y fundamentadas. Está claro que el arte ya no es lo que era, pero ¿se pretende que el arte siga siempre siendo lo mismo? La evolución del arte ¿afecta tan sólo a la técnica, temática y forma de representación o incluye también la evolución del propio concepto?
En muchas ocasiones, la mayoría incluso, las grandes obras de arte millonarias actuales son criticadas por algunos amantes de este mundo que no ven en ellas lo que veían en las de años atrás. No ven la técnica del barroco, la sensibilidad del renacimiento, pero hay que pensar que los valores cambian. Ahora el arte no responde únicamente a saber mover un pincel, por suerte o por desgracia el mundo de la publicidad, el marketing y el dinero es quien lo mueve ahora. Tal y como sucede con el resto de la sociedad actual. ¿No es una forma de adaptación del arte a nuestro mundo?
jueves, 3 de junio de 2010
¿Por qué al arte cuesta lo que cuesta?

El arte, por suerte o por desgracia, se rige por las mismas reglas que el resto del mundo. El por qué de los precios de una casa, de un CD o de un vestido, al fin y al cabo, con sus pequeñas diferencias, se basan en lo mismo: la oferta y la demanda y principalmente lo que el comprador esté dispuesto a pagar. Si además, añadimos otros factores, podremos ir concretando más.
Esta explicación está perfectamente redactada en el libro del economista Don Thompson "El tiburón de 12 millones de dólares" haciendo referencia al precio de la obra "La imposibilidad física de la muerte en la mente de alguien vivo" de Damien Hirst, que realmente recomiendo.
Es cuestión de marcas de "confianza" y en realidad de un deseo de reconocimiento. Thompson compara el arte con un bolso de Louis Vuitton, con películas de Mel Gibson o con la mismísima Coca-Cola. Por un lado está esa "confianza" que da una marca reconocida, saber que "va a ser bueno" por el sencillo hecho de ser Coca-Cola, y por otro lado ese deseo de reconocimiento de la marca Louis Voutton cuando vistes de él. Con el arte sucede lo mismo. Si compras un Picasso "va a ser bueno" y si alguien ve en casa un Picasso lo reconocerá. Sabrán que tienes un Picasso, que eso conlleva un nivel adquisitivo y cultural alto (o eso debería). Si tienes dinero, tienes que gastarlo, y ¿en qué gastarlo mejro que en arte? Si además nos colocamos al nivel de los altos récords de ventas, tu reconocimiento será aún mayor, y tienes la seguridad de que "es bueno". Si además, como explica Thompson, no sólo es una obra de un gran artista, sino que ha sido vendido por un gran marchante, en una gran casa de subastas de una gran ciudad del arte, todo esto va sumando puntos al pedigrí de la obra.
Entrecomillo siempre "va ser bueno" porque aunque así debería ser, no lo es. En el arte, como en muchos otros aspectos, ser de un artista determinado no asegura la calidad. En muchas ocasiones los grandes artistas han llegado a ser reconocidos por un simple (o no tan simple) programa de marketing, que consiguen ponerlo en las altas órbitas del mundo artístico, pero relamente sin mucha calidad.
Mientras que haya clientes de tal poder adquisitivo con intención de gastarlo el arte, el arte no bajará de precio.
jueves, 28 de enero de 2010
¿Es el arte sensaciones y sentimientos?



Aún hoy día, al contemplarse una pintura abstracta, un alto número de personas siguen sin entender, por qué eso debe estar en un museo, o quizás lo que es peor, queriendo entender una pintura que en la mayoría de los casos fue hecha no para entenderse, sino para sentirse.
Muchos aún piensan que la pintura debe reflejar lo que nuestros ojos están acostumbrados a ver. No hablo aquí de quienes no gozan con ella, pues que la valores no significa que deba gustarte, agradarte, emocionarte, ese tema es un mundo aparte.
Pero yo sigo pensando en que ¿por qué la pintura debe reflejar el mundo que conocemos? o aún más allá ¿por qué la pintura aún reflejando un mundo desconocido tiene que reducirse a formas y objetos reconocibles? Aceptan el mundo surrealista, en el que las cosas no tienen sentido, pero esas COSAS, ya sean objetos, personas, naturaleza, les son familiares. ¿Por qué se acepta eso y no se acepta pinceladas violentas? ¿Porque las pinceladas no es un objeto que nos rodea?
Más aún me planteo esto cuando, a la eterna pregunta sobre qué debe tener una obra para ser buena ,la mayoría de las personas responden "tiene que trasmitir emociones, sensaciones, algo". Con más inri entonces defiendo mi postura. ¿Acaso podemos materializar en un objeto más o menos cotidiano, una sensación, una emoción?
Pinturas: Fernando Zobel. Museo de Arte abstracto de Cuenca
martes, 10 de noviembre de 2009
El no gusto de Francisco Calvo Serraller para entender el arte.

Este post no va a ser escrito por mi, simplemente voy a tomar una parte de la entrevista que el diario on-line hoyesarte hizo hace algo más de un mes a Francisco Calvo Serraller con motivo de la nueva exposicón que había comisariado para el Museo Esteban Vicente en Segovia sobre la escultura española actual.
Podría comentarlo yo, pero creo qeu sus propias palabras son las mejores para hablar sobre el tema.
"Cualquier persona aficionada o con interés por el arte no puede renunciar a su propia percepción, pero, para mí, alguien que vive de su propia percepción, que sólo vive de su gusto, es desgraciado, porque pienso que jamás tendrá un diálogo con el arte, porque tener gusto es tener un diálogo contigo mismo y, sin embargo, lo interesante del arte es que te saca de ti mismo, de tus casillas. Si te gusta o no te gusta es irrelevante, si no te gusta ya te gustará. En absoluto soy un comisario que se rija por cuestiones de gusto.
Creo que no te puedes mover por esas visiones tan acotadas, me gusta o no me gusta, hay otros criterios. Hay cosas que te repugnan y son imprescindibles para ti, y cosas que te agradan y de las que puedes prescindir sin ningún problema. El arte es así. A la gente que le interesa el arte y lo ama tiene que estar acostumbrada a eso, a confrontar sus gustos con la realidad. Eso es lo que he tratado de hacer. Una exposición en la que intento negar mi subjetividad y no regodearme en ella. "
Y a la inmortal pregunta "¿Qué tiene que tener el arte para ser considerado arte?" Responde,
"No tengo tanta arrogancia como para decir qué tiene que tener una obra. Eso es precisamente lo que me interesa. Que el arte es inútil, no progresa. Es una fuente que, en sí misma, es una pregunta sin respuesta. Eso es lo que me interesa del arte, que estructuralmente y también mentalmente es discordante, es, por esencia, políticamente incorrecto. Trabaja exactamente en todo lo que la gente ha consensuado como el bien, pero hace lo contrario, lo ha hecho siempre. Ahí veo un depósito abandonado que está preñado de información sobre el hombre y que todavía no hemos sabido descodificar, y es muy interesante. Creo que puede aportar claves esenciales para el conocimiento de la humanidad, de la realidad desde el punto de vista humano. Me parece dramático perderlo, descuidarlo o despreciarlo."
Entrevista completa
sábado, 7 de noviembre de 2009
El arte hay que aprenderlo


No recuero si en alguna entrada anterior dije esta misma frase pero creo recordar que fue algún profesor quién la dijo: "Si no entiendes la física cuántica, es normal, es física cuántica, pero si no entiendes el arte crees que te están tomando el pelo". El arte también tiene un código, un estudio, un por qué, un contexto, que hay que conocer, aprender y entender.
Creemos que es culpa del arte contemporáneo, que es el único arte que no entendemos y que no sabemos decir si es arte o no. Pero no todos los estilos pueden verse tan claro si no fuera porqeu desde pequeñitos lo hemos aprendido así. Si muchos valoran que algo sea arte o no simplemente por su similitud con lo real, o lo que creemos real, por la técnica, la belleza o la capacidad de transmitir, entonces ¿Por qué está consideramos arte entonces las pinturas de las cuevas de Altamira? Es un testimonio histórico, cierto, pero ¿Por qué arte?
Simeplemente porque no tiene unas reglas fijas, unas pautas que cumplir, es algo mucho más subjetivo que eso, hay que educarse a comprenderlo, no es siplemente leer un libro y saber, es mucho tiempo viendo, pensando, aprendiendo y sólo de esta forma podremos respondernos a nosotros mismos, pero nunca a los demás porque ¿Cómo expresarlo?
viernes, 30 de octubre de 2009
Mies van der Rohe y Duchamp, dos genios imitados.


Esta mañana, en clase mi profesora de arte desde el 45, hablando de la arquitectura de Mies van der Rohe, dijo una frase que me llamó la atención: "Algunos critican la arquitectura de Mies debido a su excesiva proliferación, pero la culpa no fue de Mies van der Rohe, sino de las malas copias que se hicieron de su arquitectura".
Esto me llevo a otro arte, pero en el que creo, pasa algo similar.
Hoy día, podemos ver en los museos obras que llaman la atención no más que porque nos hace plantearnos de nuevo la repetida pregunta de "qué es arte". Vemos, como bien mi abuelo recuerda en repetidas ocasiones, como un pollo encima de una máquina de escribir se abre paso en las salas de exposiciones. La mayor parte de la población que la visita vuelve a la pregunta de si es arte o no. Muchas veces en el blog he hablado sobre esto. Sobre ver el arte con una distancia temporal, sobre analizar su contexto y su significado, y es que desde Duchamp el arte no es un objeto bonito, si no un concepto, una idea, nacen los happenings, nace el arte conceptual, las performances,...
El arte de Duchamp, o su anulación del arte abre un gran universo por descubrir. Sin embargo, en mi opinión, tampoco podemos dar todo por válido, a pesar de las veces que justifico arte que para muchas personas no lo es. Duchamp abrió un nuevo camino, que por muchos es criticado, pues un retrete del revés no debería ser arte quizás. Sin embargo mcuhos artistas posteriores han seguido este camino, a veces con calidad y otras muchas sin ella.
Y es que, a Duchamp, le ocurre como a Mies, no es su culpa, sino la de los malos imitadores.
martes, 21 de julio de 2009
Entonces, ¿Qué es arte? ¿Quién lo decide?

La pregunta más frecuente en una discusión artística, en una clase, en un museo o simplemente cuando te preguntan ¿Tú qué estudias? y respondes "Historia del arte" posiblemente sea "Pero y para ti... ¿qué es arte?". Y si encima vas más allá y dices que te gustaría especializarte en arte contemporáneo, en este caso la pregunta obligada es ¿Y a ti te parece que un pollo sobre una máquina de escribir es arte? ¿y un lienzo rojo liso es arte?
Bueno, creo que el concepto de "Arte" es lo menos definido en el mundo de arte valga la redundancia.
¿Qué hay que valorar para considerar algo como "arte"? Autor, calidad, originalidad,... Quizás ¿Quién decide qué es y qué no? Galeristas, expertos, conservadores, los propios artistas, el público. Lo más acertado sería pensar que todos ellos.
Mi opinión siempre ha sido que en lo referente al arte contemporáneo, ya que suele ser lo más problemático de definir (nadie duda de que "Las Meninas" de Velázquez, o "La ronda de noche" de Rembrant sean magníficas obras de arte) es normal que nos llame la atención, que sea criticado por unos y amados por otro, que nos choque, nos impacte, nos turbe, e incluso, nos repugne en ocasiones. Los impresionistas, artistas considerados hoy muy cualificados, fueron en su momento unos locos que no sabian lo que hacían, veían en ellos el fin del arte, no entendían lo que hacían, y lo mismo pasó con Van Gogh, con Pollock (que aún hoy sigue siendo discutido por gente que lo ve por primera vez), con Manet. Sus obras provocaban a aquellos que las observaban, no eran lo que estaban acostumbrados a ver, lo que solía considerarse como arte. Muchos murieron en la miseria, otros eran expulsados de los salones que se organizaban en la época, y hoy día se pagan miles y millones de euros o dólares por sus obras.
Las obras de hoy son criticadas hoy, y con toda seguridad, en el futuro, serán testigos de la sociedad, del momento histórico, político y cultural, el movimiento de unos pensamientos que circulan hoy día por nuestras cabezas y que algunos son capaces de plasmar de una forma u otra.
Pero tenemos también que ser críticos. No podemos tragarnos todo lo que nos pongan por delante. No todo es bueno, no todo es arte, o por lo menos, no todo es un arte que merezca la pena. Pero para esto "sólo" necesitamos TIEMPO. En el Renacimiento existían muchísimos autores además de Miguel Angel, Rafael, Leonardo, y todos los que hoy día estudiamos ya sean de 1º, 2º o 3º orden. Pero al final a nosotros nos han llegado los más representativos, los más característicos, y también, por qué no, los más revolucionadores en alguno de los casos. Hoy día tenemos a nuestro alcance TODOS los artistas, y habrá que esperar para que el tiempo haga una limpieza y sobrevivan los más fuertes.
Pero, una vez más, ¿quién decide qué es y qué no es arte? Todos y cada uno de nosotros. Por muy triste y desalentador que pueda parecernos, el arte, al fin y al cabo, como casi todo en esta vida, es cuestión de oferta y demanda. Al valorar una obra artística podemos tener en cuenta como dijimos al comienzo, la calidad, el caché del artista, la temática, la originalidad, la técnica, el impacto estético. Pero a todo esto al final se le pone un precio por el cual valoramos todos estos aspectos en conjunto. Si pasas por delante de una galería y ves a un autor colgando de sus paredes piensas "si está en esta galería es que debe ser bueno" quizás sea el cuñado del dueño de la galería, pero simplemente por estar ahí, su precio sube, porque sube su caché. Si un periódico habla del artista, sus obras comenzarán a valer más. Si sale en un libro, a todos nos gusta ver en el museo la obra que hemos estudiado anteriormente,... El galerista, el conservador o comisario que incluye una obra o un artista en su exposición, el espectador que lo compra, el estado que apuesta por un pintor, el crítico que habla sobre una escultura, el profesor que nombra a un autor en sus clases o sus libros,... todos ellos contribuyen a considerar a ese autor como artista o a esa obra como obra de arte.
Duchamp dijo que todo lo que el hacía era arte, puesto que ÉL era un artista. Pero si antes se consideraba artista a quién hacía arte y ahora arte a lo que hace el artista, ¿quién decide si es o no un artista? Aún así, su obra más conocida, "Fuente", ha sido considerada como la obra más influyente en el arte contemporáneo, el arte del "todo vale".
Y es que el arte, como todo, vale lo que estemos dispuestos a pagar.
jueves, 2 de abril de 2009
Los ojos abiertos de Picasso
¿Existe la perspectiva? Si es así, ¿cuál es la real?. ¿Lo que vemos es perspectiva?. Es más, ¿lo que vemos con los dos ojos, o lo que vemos al cerrar uno de ellos y enfocar?. Ayer hice un experimento. Si me siento en un banco de un parque y cierro un ojo, sólo veo un fino tronco de árbol frente a mi. En cambio, en esa mismo situación, abrí los dos ojos y encontré tras ese árbol, algo más alejado, a un niño jugando. Si digo la verdad, encontré varios árboles y varios niños, pues, al no enfocar, la imagen estaba distorsionada y multiplicada. ¿Es eso una distorsión?.
Algo así es lo que explica Picasso, pero a tra´vés del rostro de su amada antes de ser besada. Si abrimos los dos ojos, veremos un doble rostro. Dos perfiles fusionados. Ahora mismo, mientras lees, puedes hacer la prueba, acércate a la pantalla y mantén los dos ojos abiertos, verás como las letras bailan entre ellas. O acércate tu propia mano, y dejarás de tener tan sólo cinco dedos. Esto es, exactamente lo que hacían los cubistas. Picasso, en concreto, en los retratos de su amante Marie-Thérèse Walter, creaba esta visión. Pintaba dos perfiles, hablaban de distorsión, pero como dice David Hockney “no pueden ser distorsiones, porque son realidad” 1. La miraba de cerca, la examinaba durante horas mientras ella estaba tumbada en la cama, estudiaba su rostro muy de cerca. “Este doble perfil, como lo llaman, es sólo que siempre tengo los dos ojos abiertos. Todo pintor debería tener siempre los dos ojos abiertos. Quizá se pregunten cómo se llega a ver verdaderamente, con un ojo o con dos. Es sencillamente la cara de mi amante, Dora Maar, cuando la beso”
Al cerrar un ojo, perdemos profundidad, y pasamos toda nuestra percepción a una imagen plana, todo a una misma altura, como si de un lienzo se tratase. Entonces plasmamos esa imagen y nos parecerá un cuadro abstracto, o cubista quizás, pero es, simplemente, lo que percibimos, lo que vemos, lo que hay, pero nuestra mente ha aprendido a racionalizar esa imagen y aunque la percibamos plana, la entendemos tridimensional.
En el Renacimiento, crearon la perspectiva artificialis,por la cual racionalizaban el espacio que veían, como hace nuestro cerebro, y pintaban esa racionalización. Es lo que estamos acostumbrados a ver, o más bien, CREER ver. Pero además, ellos eliminaban cualquier atisbo de distorsión, suprimían lo borroso y lo hacían un objeto totalmente nítido. Era una perspectiva por la cual podíamos ver un espacio enorme, calles, plazas, incluso un interior menor, pero siempre desde lejos, sin llegar a esa intimidad en la que tener los dos ojos abiertos, sentir la cercanía, nos puede llevar a confusión.De esta manera, se podría llamar a este nuevo espacio, a esta nueva perspectiva “El espacio táctil” y a la perspectiva convencional, “El espacio visual”.
Pero entonces, ¿la perspectiva no es sensible?. En este caso, se reduce a una conjunción matemática. Como la llama Diderot “es un espacio para ciegos”. Y realmente parece ser así. No importa no poder verla, si unes trazos isométricos con reglas y cálculos, puedes crear una perspectiva perfecta sin haberla contemplado jamás. En cambio, una perspectiva como la de Picasso, necesita ser vista, necesitas sentirla para poder reproducirla, no es un simple cálculo. En este caso, también volviéndome a una experiencia personal, puedo recordar como en el colegio, en clase de dibujo, nos entregaban a cada alumno un folio cubierto por líneas isométricas, y que, colocándolo bajo nuestro formato de dibujo, podíamos calcar líneas y crear una perfecta ciudad en perspectiva. ¿Es esa la perspectiva real?. Lo sea o no, lo que está claro es que es una perspectiva insensible, apta, como Diderot dice, para invidentes.
PD: Ha sido un post un tanto largo, pero espero que les haya resuelto algunas dudas.:D
domingo, 22 de marzo de 2009
Y Miró dijo....
lunes, 9 de marzo de 2009
¿Qué es el arte?
Como Picasso dijo... "Ustedes esperan que yo les diga qué es el arte. Si lo supiera, no se lo diría a nadie"
jueves, 5 de marzo de 2009
¿Qué estilo es?

Muchas veces visitamos ciudades, museos, incluso simplemente paseos por la calle de nuestra casa y alguien nos pregunta... ¿Eso de qué estilo es?
Una aclaración básica es que aunque podamos clasificar algo de "barroco" o "románico" hay muchas veces, de hecho, la mayoría, que las obras no tienen un estilo tan concreto. Existen muchas cosas que lo impiden. Hay obras claves en cuanto a estilos, de las que podemos decir "es una obra totalmente gótica, con todas su características propias", pero la mayoría de ellas son transiciones de un estilo a otro, o influenciado por el anterior o tomando ideas del que viene, o como muchas veces pasa, el tiempo ha hecho que en restauraciones o "arreglos" tengan aportaciones de otros estilos. O casos como el de la catedral de Cádiz por ejemplo, iniciada en barroco y por el tiempo que llevó su construcción y su historia tan particular, terminada en el neoclasicismo. Podemos "clasificar" las obras, pero muchas veces, esto, puede llevarnos a errores. Aunque, sí, comprendo, que de alguna forma tendremos que hacerlo.
Cada obra lleva una historia detrás. Por desgracia no podemos conocerlas y saberlas de memoria todas. EStudiamos las más importantes, aprendemos y se nos queda en la memoria las más interesantes, pero... no siempre es así. Esta historia es la que nos dice qué es esa obra. Aunque rápidamente podamos definir a que época pertenece cada una según su estética tenemos que dejar claro que para determinar profundamente una obra hay mucho estudio por detrás.
Aún así, cuando alguien me pregunte "¿a qué estilo pertenece esa obra?" seguiré respondiendo según mis conocimientos en pocos segundos o espero que como mucho minutos y prometo no soltar este sermón al primero que se me ponga delante.
domingo, 23 de noviembre de 2008
"Eso lo pinta mi hijo"




Aprovechando que estoy haciendo una trabajito para la facultad sobre Paul Klee, voy a hablar un poco de él y usarlo como excusa para tratar como siempre, el tema del arte contemporáneo.
Pintor que fuera de los amantes del arte no es tan conocido como puede ser Van Gogh o Velázquez, pero no por eso tiene menor importancia. Nacido en un pequeño poblado cercano de Berna a finales del siglo XIX se traslada con su familia a Munich donde desarrollará el principio de su carrera. Tal fue su importancia, que fue llamado desde la Bauhaus para incorporarse al cuerpo docente.
Al comenzar su actividad como profesor tuvo que organizarse sus propias ideas sobre el arte para poder trasmitírsela a sus alumnos. Basa su obra en la interpretación y no en la imitación. Usa formas geométricas que relacionamos con formas de la naturaleza o de nuestro entorno. Referencia a la arquitectura, influenciado por la Bauhaus y un arte basado en la música debido a la profesión de gran parte de su familia. Amante del teatro, reflejado en sus obras, pues veía en él una crítica de la vida. Explica su arte a través de un árbol, en el que el mundo se absorbe por las raíces que pasa por el tronco, identificado con el artista, y brota de él como la copa frondosa. El Tronco no crea las hojas, simplemente la sabia pasa por él, la interpreta y da lugar a la copa.
Sin embargo, lo que más me gusta del arte contemporáneo, como siempre he dicho, es las opiniones que surgen a su paso. ¿Esto es arte? Cualquiera que ve cuandros como los que he publicado más arriba piensa "Eso lo hace un niño chico". Pues bien, eso es lo que él pretendía. Amaba el arte infantil y primitivo porque está libre de todo lo establecido por la sociedad. Además, muchos artistas estarán de acuerdo conmigo en que no todo es tan fácil como parece. Es fácil copiar, pero no crear. Un cuadro abstracto puede parecer sencillo, tan sólo mover el pincel sin ninguna idea previa y ver lo que sale. Pero no todos tenemos la sensibilidad de los artistas, y por eso lo son. Hacer una mancha y que ésta resulte bella no es cuestión de suerte. Hay que saber realizar ESA mancha.
Por todo esto, propongo que la próxima vez que vea un cuadro y piense (lo que muchos habrán pensado al ver las primeras imágenes de este post) "esto lo hace mi sobrino pequeño", coja un pincel y un lienzo, o un simple folio y rotuladores de colores y trate de hacer algo semejante. No igual, no se trata de copiar, para eso sólo necesitaríamos práctica. Intente expresar algo con los colores, o simplemente saber como trazar una mancha usando los tonos adecuados.
lunes, 27 de octubre de 2008
Lo subjetivo del arte


Hace unos días me fui con una de mis compañeras de piso a comer al Retiro. nos cogimos nuestros bocatas y en plan picnic nos sentamos frente al Palacio de Cristal que las dos habíamos visto tan sólo en las películas de Celia (con sus correspondientes policías a caballo). Cuando ya nos íbamos para casa, pasando por delante de la escultura del Ángel Caído, vimos que dentro del palacio había una pequeña exposición de escultura del artista gaditano Evaristo Bellotti.
Ya sabéis que me encanta el arte contemporáneo. Cuando entramos no vimos nada... sólo un charco de agua en el centro. Pronto nos llamó la atención un pequeño cartel que decía "Si desea pisar la zona con agua, por favor, descálcese". ¿Si desea pisar la zona con agua?. En lugar de quitarnos los zapatos y pisarla, simplemente la rodeamos. El centro tenía más cantidad de agua y los alrededores tan sólo un poco. Según me fui acercando me di cuenta que el mármol del suelo estaba tallado con unas pequeñas curvas más marcadas en las piezas centrales y más leve en los extremos, por ello la acumulación de agua. No podía creerme que aquello fuera "la escultura" que anunciaban al exterior. Rodeamos la zona completa para ver si aquellas escaleras que había al fondo nos llevaban a algo más, pero tan sólo era el acceso a los baños. Nos reimos y dicidimos irnos a casa. Gracias a Dios a la salida daban un tríptico explicativo de la obra. Contaba que era una escultura realizada expresamente para el Palacio de Cristal. Pretendía recrear un pequeño trozo de exterior. El Palacio de Cristal permite que según temperaturas y la luz que penetra la obra vaya cambiando por la evaporación del agua,... y nosotros, al pisarlo seríamos la parte viva de ese exterior que culminaría la obra.
Mi pregunta es, ¿realmente el autor tiene una intención y recrea todo eso? ¿o simplemente a cualquier cosa se le puede buscar un sentido profundo y parecer más de lo que relamente es?, como planteo en la encuesta del lateral del blog,... ¿Qué es lo que más se debe valorar en una obra de arte? ¿la originalidad? ¿la técnica? ¿lo que quiere expresar el artista? ¿su simbología? ¿o es un compendio de todo? ¿quién decide si una "obra de arte" se merece ese título? ¿por qué una obra puede pasar de ser una porquería a ser un icono mundial? Es lo que tiene el mundo del arte, es subjetivo, difícil de explicar, y siempre habrá una persona con un réplica a tu opinión. Es ESO lo bonito de "las letras".
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