viernes, 30 de octubre de 2009

Mies van der Rohe y Duchamp, dos genios imitados.



Esta mañana, en clase mi profesora de arte desde el 45, hablando de la arquitectura de Mies van der Rohe, dijo una frase que me llamó la atención: "Algunos critican la arquitectura de Mies debido a su excesiva proliferación, pero la culpa no fue de Mies van der Rohe, sino de las malas copias que se hicieron de su arquitectura".

Esto me llevo a otro arte, pero en el que creo, pasa algo similar.

Hoy día, podemos ver en los museos obras que llaman la atención no más que porque nos hace plantearnos de nuevo la repetida pregunta de "qué es arte". Vemos, como bien mi abuelo recuerda en repetidas ocasiones, como un pollo encima de una máquina de escribir se abre paso en las salas de exposiciones. La mayor parte de la población que la visita vuelve a la pregunta de si es arte o no. Muchas veces en el blog he hablado sobre esto. Sobre ver el arte con una distancia temporal, sobre analizar su contexto y su significado, y es que desde Duchamp el arte no es un objeto bonito, si no un concepto, una idea, nacen los happenings, nace el arte conceptual, las performances,...

El arte de Duchamp, o su anulación del arte abre un gran universo por descubrir. Sin embargo, en mi opinión, tampoco podemos dar todo por válido, a pesar de las veces que justifico arte que para muchas personas no lo es. Duchamp abrió un nuevo camino, que por muchos es criticado, pues un retrete del revés no debería ser arte quizás. Sin embargo mcuhos artistas posteriores han seguido este camino, a veces con calidad y otras muchas sin ella.

Y es que, a Duchamp, le ocurre como a Mies, no es su culpa, sino la de los malos imitadores.

1 comentario:

Francisco dijo...

No creo que defina a un artísta o un arte el que haya tenido malos imitadores, ya que todos los han tenido, y no por eso son malos o buenos. Lo que define el arte es otra cuestión.

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